PORQUERÍA. ESTA LEY ES BASURA. Y no lo digo por decir, lo digo porque puedo decirlo, como siempre.
Veamos. Tengo una empresa con ocho mujeres y cuatro hombres trabajando a mis órdenes. Lo iba a poner a la inversa, pero es que ambos casos me sirven, así que adelante. Por esta magnífica ley tengo que poner en la puñetera calle a algunas mujeres para igualar a número de hombres.
Dése, por ejemplo, la casualidad de que el currículum de dos de esos hombres sea una birria comparado con el de las dos mujeres que tengo que despedir para que haya seis y seis. Dése el caso de que el currículum de todas las mujeres que trabajan para mí en esa empresa sea mejor que el de los hombres. Esta ley de igualdad se convierte de pronto en una porquería, en una basura política, en una chuminada sin precedentes, en una Ley de Desigualdad realmente fulminante.
Por esta misma razón de ser, habría que tener en cuenta que en todas partes tendría que haber el mismo número de hombres que de mujeres. Sin ánimo de ser friki...
- Por ejemplo, los curas haciendo dulces en los conventos, las monjas diciendo misas en la Iglesia.
- Por ejemplo, que Gemma Mengual compita en parejas con un hombre, por la igualdad, y en equipos que hayan cuatro y cuatro, o cinco y cinco, los que sean. Bajará estrepitosamente el número de medallas, pero da igual.
- Por ejemplo, en un equipo de fútbol, lo mismo. Que haya un presidente y una entrenadora, o viceversa. Eso sin contar a los jugadores y/o jugadoras. A partir de ahora deberá haber doce jugadores por equipo, seis hombres y seis mujeres. Lo mismo pasará con el trío arbitral, que a partir de ahora con esta magnífica ley pasarán a ser cuatro. Dos linieres, un hombre y una mujer, y dos árbitros principales, hombre y mujer.
- Por ejemplo, sea el caso en el Ejército. Van a tener que hacer una limpieza de plantilla de agárrate y no te menees porque ahí todos en su inmensa mayoría son hombres. Por supuesto, exijo de inmediato que el número de generales sea igual que el de generalas.
- Y lo peor de todo. Voy a tener que remodelar mi plantilla de moderadores de La Comunidad por ley. Somos seis: Don Nacho (aunque no se pase demasiado últimamente... sí, te estoy echando la bronca), NCH (otro que tal baila), zETAp (el gato que no diseccionaremos al final), Reagan (desaparecido en combate), Jechi (la única mujer del equipo) y yo. Pues como ella me pidió ser la "única", con "a", y yo accedí, ahora no veo que hacer, porque me pueden meter un multazo de tres pares de narices. Teóricamente tengo que echar a dos y hacer tres y tres. Y yo digo: y unas narices. Pero no voy a hacerlo porque yo lo valgo, como el champú de huevo ese.
- A todo esto... ¿qué pasa con las carreras de ingeniería? Aquí no hay más que tíos, nosotros también exigimos igualdad.
Así que, ZP, ponte a trabajar y saca de una puñetera vez una ley seria. Deja de tomarte los "cafeses" a ochenta céntimos. Por cierto, ZP, que te han timado. Un café no cuesta 80 céntimos. A mí me cuesta 40 en la máquina esta que hay aquí. Eres tan palurdo que te estafan hasta con el café, chaval. Menos mal que siempre te queda el 13 de marzo.








