lunes, 28 de enero de 2008

Episodio 31: Y nos volvimos a hostiar...

Otra vez, y no ponemos remedio. ¿Qué diablos pasa en el balonmano español?; es de vergüenza que una selección que quedó Campeona del Mundo en 2005 ahora esté arrastrándose por las canchas en campeonatos de Europa o del Mundo. Voy a decirles las impresiones que saco de este Campeonato de Europa.


1.- Juan Carlos, ¿por qué no te largas?; ¿tu ego te obliga a mantenerte en el puesto o qué?; ¿eres el Koeman del balonmano?; podría decirte un millón de cosas, pero no voy a mencionarlas aqui no vaya a ser que me pongan una multa por injurias o algo parecido. Te lo llevaron advirtiendo desde el Europeo de 2006, Juan Carlos, cambia los jugadores; y tú, erre que erre, llevando al mismo grupo y obligándonos a hostiarnos. Esto sólo tiene una solución: tu salida y buscar a alguien más apropiado y con más cerebro; por ejemplo, Talant.


2.- La portería, un colador industrial. ¿Se puede saber que pasa en la portería de la Selección?; ¿qué pasará cuando Barrufet deje la Selección tras los Juegos?; ¿y qué pasará cuando Hombrados se largue, que no será en más de 2 o 3 años?. Pues esto es lo que pasará: NOS VAN A FUSILAR, porque el "sustituto" de Barrufet, José Manuel Sierra, es el peor portero que he visto yo en años; y eso hay que subsanarlo como sea.

3.- ¿Quién se ha quedado con los derechos de emisión del Europeo?... ¡¡PRISA!!; ¡qué majos que son!, nos ponen el Europeo en TDT, sabiendo que no llega a la mayoría de las casas, según ellos, siguiendo recomendaciones del Gobierno de España; ni que decir tiene que al ver los partidos, para no aguantar la inefable narración de la Cutreº, ponía el MUTE al televisor. Esto es porque el traidor Rodriguez autorizó la limpia de varios profesionales de TVE, entre ellos el gran Luis Miguel López, que gracias al ERE ahora está en el paro, como muchos otros.


En fín, nos jugamos el estar en los Juegos Olímpicos con Francia, Noruega y Túnez en el mes de mayo en Francia; recemos por que David Barrufet se recupere y pueda estar en el Preolímpico. Ah, y nos vamos a jugar el estar en el Mundial de 2009 con Grecia, ojito con estos que si se ponen las pilas nos pueden hacer un buen roto.

Me despido de ustedes, señores lectores, hasta la próxima (a saber cuando...).

Episodio 30. Pepiño. ZP. Bermejo. Lo más tonto que pisa España.

LOS DÍAS PREELECOTRALES (1)

¿Quién osó decir semejante barbaridad?

¡El Euribor está por las nubes pero la economía va muy bien!

¡Los precios suben a todo gas pero la economía va muy bien!

¡El Gobierno recomienda comer conejo pero la economía va muy bien!

¡Pero si esto es Matrix, señores, el mundo donde el café cuesta ochenta céntimos!

¡No importa que ahora mismo el Ibex 35 sea “con rima”! ¡Da lo mismo lo que digan!

Solbes dice que tampoco hay que exagerar. Yo también lo digo. No exageremos, total, la compra semanal sólo ha subido en mi casa unos 40 euros y sin contar la leche. Y no sólo aquí, si no en todas partes. Esto sí que es una cuesta de enero, oiga.

Pero iba yo a relatar ahora la última heroicidad de Pepiño. Dijo Pepiño esta semana pasada que la culpa de la crisis es de la guerra de Irak.

Hay que decir algo y muy claro: ¿Si no hay crisis económica cómo es posible que la culpa de la crisis que no existe sea culpa de la guerra de Irak? Pepiño, eres más tonto que escupir, hijo mío.

Pero esto no es todo.

Amigos lectores, ustedes recuerdan seguramente aquellas cuatro veces que el PP presentó en el Congreso la revocación del diálogo con ETA y pidieron la ilegalización de ANV. Lo primero lo dejamos, es ya un caso perdido. Los tontarras y soberanos imbéciles siguen negando la evidencia de las negociaciones tras la T4 autorizadas por Zapatero tras decir que el proceso quedaba “suspendido”. Mentira podrida.

La ilegalización de ANV ha sido pedida una y otra vez por el PP. Eduardo Zaplana decía, no hace mucho:

―¡Y entonces unas semanas antes aparecen las pruebas definitivas y se ilegaliza a ANV y al PCTV!

¡Anda, leche! ¡Si Zaplana ha acertado de lleno! ¡Qué tío!

¿Por qué ahora sí se tienen pruebas y antes no? Cándido Conde Pumpido:

―Si Batasuna pidiera el voto para ANV se instaría a la ilegalización de dicha formación política.

Claro que cuando Batasuna pidió el voto para la ANV, Cándido dijo lo contrario.

―Que Batasuna pida el voto no es prueba suficiente.

Tuvimos hace ya casi dos meses el atentado de ETA que acabó vil y cobardemente con la vida de dos guardias civiles. Por aquel entonces, ANV no condenó el atentado.

Ha habido numerosas bombas colocadas por ETA en diversos sitios. ANV tampoco ha condenado los atentados.

En algunos sitios donde ANV tiene representación política un grupo ha pedido que se votara la condena del atentado de rigor y ANV jamás ha votado a favor de condenar el atentado. Y no estoy hablando de ayer, o de anteayer, o de hace pocos días. No. Estoy refiriéndome a sucesos de hace meses. ¿Qué pasa, que aquello no era prueba suficiente entonces y ahora sí lo es? ¿El informe de 90 folios que tenía la Guardia Civil relacionando a ANV con ETA no era suficiente antes pero sin embargo ahora sí lo es?

Pero vamos a ver, hombre, un poco de seriedad. ¿Estará bien ilegalizado? Pues sí, porque ANV es ETA. ¿Pero qué es lo que pasó en mayo de 2007 entonces? ¿Es que en mayo de 2007 había pruebas (y se ilegalizaron la mitad de las listas) y después de mayo no las había?

Pues valiente tontería, que valgan unas pruebas en mayo para ilegalizar medio partido pero que no valgan para la otra mitad del partido, que, a fin de cuentas, es el mismo partido político criminal, asesino, mugriento, asqueroso y canallesco.

Esto es lo que hay. La cuestión de fondo es la que sigue. El PP pide hasta cuatro o cinco veces que se ilegalice a ANV. Todos los demás partidos se niegan y votan en contra. Y unas semanas después, ¡bingo! ¡Se ilegaliza ANV!

―Es el minuto― dijo Bermejo el Cara Conejo.

Y el minuto fue.

Y así estamos.

Lo que pasa aquí no tiene nombre. Es una calamidad, una catástrofe, una vergüenza. Se tenía que haber ilegalizado a ANV en mayo de 2007. Y no ahora.

La excusa, “es que ahora ya se tienen pruebas”. Perdonen lo que voy a decir, pero Y UNA MIERDA. Las pruebas se tenían desde hacía meses y he enumerado algunas bien evidentes que todos los españoles que sepan razonar pueden ver. Quien no sepa razonar y no tenga ni idea, mejor que se calle la boquita de piñón, que estará más guapo (o guapa, en su defecto).

Y que digan lo que quieran los Karels y que me amenacen con ponerme las denuncias que les dé la gana, porque no voy a callarme moleste a quien moleste. ¿Te enteras, Karel? No vas a conseguir callarme la boca.

PD. Para ser Windows 98, esto funciona bastante bien…

lunes, 21 de enero de 2008

Episodio 29. Crónicas de Febrero (I)

El trollete cansino me pide por vez enésima que pida disculpas por no sé qué comentarios pederastas inventados, y yo le repito por vez enésima que no tengo que pedir disculpas de nada. Que ahí tienen los juzgados, pero no vale la pena molestarles con tanto imbécil suelto como hay, casos de malos tratas, pederastas auténticos, etarras y criminales varios que están en la calle a los tres días y medio gracias a nuestro magnífico sistema judicial que protege a los verdugos y va contra las víctimas del crimen.

Vamos a lo que vamos, que esto promete ser interesante. El director de La Mañana de COPE, mi muy estimado Federico Jiménez Losantos, planteaba una cuestión esta mañana de 21 de enero:

¿Usted qué quiere, que su hijo salga como Pepiño, o como Pizarro? Mejor aún, ¿que salga como Moratinos, o como Pizarro?

Porque Moratinos ha estado impresionante. Está el pobre para decir eso de "Pablito clavó un clavito, ¿qué clavito clavó Pablito?". Anda, dilo tú si te crees tan listo...

Bueno, que a lo que voy. ¿Qué significa tener un hijo como Pepiño? Pues lo más importante de todo es que no tendría ni oficio ni beneficio. Hay que ser inútil rematadamente para aprobar dos asignaturas de la carrera. El pobre no tendría de qué vivir si se dejara la política. Sería un paria de la sociedad, un Don Nadie, un mísero tipejo que iría en la cola del INEM como todo hijo de vecino que se halla en el paro.

Pizarro tiene un currículum de aúpa que se puede escuchar, según creo recordar, en el cítado vínculo de Federico. Por cierto, que si cobra el finiquito de dos mil quinientos millones de pesetas, no de euros, Rubalcaba, mejor para mí. ¿Veis? Este tío ya no nos va a robar los cuartos como antaño hicieran otros. Otros, léase "Roldán".

Vamos con lo gordo ahora. Me concierne directamente y por verme implicado le dedico un trozo de blog, ya que está interesante la cosa. Vamos a echar un vistazo a los rollos peloteros de un ser despreciable que lleva tres meses insultándome sin parar. Este heroico escriba, Carlos (de nick Karel, aunque no sepa que Karel significa Carlos y de ahí lo de Carlos, porque es un pobre inculto como Montilla), continúa poniéndome a parir. Incluso pone fotos mías por ahí. Pobre tonto. Sacarme tocando el piano es como sacar a Arguiñano cocinando o a JK Rowling escribiendo.
Pero veamos qué dice este héroe, este patriota, este ser unicelular, este paramecio que sólo tiene palabras para aquellos que decimos cosas que no le gustan. Click para ampliar, supongo:


Observen a este heroico escriba de la progresía dar los datos de una IP. Léase mi comentario, inspirado en el libro "De la Noche a la Mañana", y que sirve para leerlo también más adelante.



Pero mucho ojo. Miren esto ahora. Si lo hago yo está mal. Si lo hace él, está todo muy bien hecho.
O sea, que me da lecciones sobre no colgar datos de las personas en Internet... donde dije "digo", digo "Diego".




Vaya, hombre, he metido la pata hasta el fondo. Pues nada. Mis disculpas a mi hermana, a Bea, a su hermana, a Marta, a Irene, a su señor padre y a su señora madre, a Aitana (es como la del Titanic, recuerden), y mis disculpas, cómo no, a Estafo, del cual di los datos completos de su vida y obras, narrando cómo llegó desde China hasta nuestros dominios playeros el pasado mes de julio. Sobre todo a Estafo, es posible que Estafo me denuncie por dar datos suyos en Internet, o es posible que Karel le presente como testigo en un posible juicio oral que jamás tendrá lugar, porque está visto que si tiene lugar yo destrozo a este individuo con todas las de la ley en la mano.

Hale, ya no vuelvo a escribir más crónicas veraniegas, la próxima vez le saco una foto al bizcocho de mi madre y a tomar viento fresco. Ni Karel podría resistirse al bizcocho de mi madre. Me juego el cuello... juas, juas.

Aaaaay, Karelín, que vas a recoger los frutos de una dura jornada de trabajo como sigas así. Sí, los frutos, no me mires así, he dicho los frutos. A lo mejor te suena raro, pero sí, he dicho eso.

Pobre Karel. No quiere callar a alguien al que de todas formas no puede callar. No se entera de que mostrar la IP en público sí es un ataque a la intimidad, y que por eso zETAp no lo mostró. Qué pillada. Qué tío. Este va para ministro de Asuntos Exteriores, es más tonto que Moratinos y mira que es difícil.

En fin. Señores, deséenme suerte que aún me quedan tres exámenes. El de hoy no ha ido mal, simplemente la falta de tiempo (una hora para tres cuestiones y tres horas para dos inmensos problemas) es el factor en mi contra.

Y piensen. ¿Les gustaría tener un hijo como FJ (responsable, estudiando dos carreras a la vez, un tío culto, vamos, modestia aparte) o un hijo como Karel (que le dicen banco y entiende negro)?
¿Como Pizarro o como Pepiño?
¿Como Acebes o como Maleni?

Piensen, piensen. Tienen hasta el 9 de marzo de este año.

domingo, 13 de enero de 2008

Episodio 28. Echando cuentas.

Pepiño, eres un desgraciado.
Zapatero, eres subnormal.
De la Vega, tú como eres lesbiana te importa un pijo la familia.
López Garrido, eres un cáncer para España.
Bermejulai, descerebrado, ¿cómo ilegalizaste la mitad de las listas de ANV sin pruebas en mayo? Porque dices que no hay pruebas, ¿no?

Todos, absolutamente todos los basurientos y mugrientos hijos de la meretriz progenitora B que os parió, dirigentes de la altísima casta política del PSOE, cuya E era discutible hasta que ZetaPaz cogió las seis banderas y se las puso detrás. Es increíble, este tío. A veces se pasa y a veces no llega. Qué merluzo.

Y, ¿cómo un número dos de partido como Pepiño puede decir algo semejante? ¿Ah, no sabes qué dijo, amigo lector? Pues te lo recuerdo:

"A lo mejor entienden por familia tradicional que la mujer se quede en casa con la pata quebrada".

A ti sí que te quebraba yo la pata, a ti y a tu padre, y a tu hermano, y a la madre que os parió a todos. Es que estoy de una mala leche...

Menos mal que esto se me pasa cuando me pongo a pensar en otras cosas mucho más agradables, las cuales, por falta de tiempo ante las elecciones, y ganas, paso de contar. Ya es suficiente con ponerse a escribir sobre todas las gansadas que dicen estos anormales para escribir también todo aquello que hace a un ser crispador como yo sentirse bien. Paso, pero vamos.

Véase por ejemplo la última de ZP. Dice el tío que la economía va bien porque el PIB ha subido un 2%. Pero vamos a ver, hjo mío. A mí me importa un huevo el PIB, su 2% de las narices y todas esas porquerías. A mí lo que me importa es que me han subido el tren, me han subido el bono tren 30 céntimos de golpe. Y por supuesto el pan, la leche, los huevos, el pollo, todo, absolutamente todo, narices. Que nos cobran hasta por andar y respirar, qué leches, nos van a cobrar hasta para entrar al baño.

Y me cuenta mi señora madre, tanto a mí como a mi hermana (y al hermano perdido según Carlitos alias Karel) que ha visto no sé qué que cuesta 200 euros y que se lo regalemos. ¡Pero vamos a ver, que yo encantado, vamos, pero que me han metido el segundo sablazo en mi cuenta corriente los de la universidad! ¡Que yo regalo cosas el primero, pero cuando hay cuartos! Si es que esto no puede ser, que vienen los tíos estos y nos dicen que están gestionando muy bien, y que lo están haciendo muy bien, ¡vaya unos tíos, no cometen ni un solo fallo, menuda perfección, son, efectivamente, perfectos, como Dios!

Anda y váyanse todos a paseo.

Resumiendo.

Llevan desde el 30 de diciembre insultando a la Iglesia. Llevan días intentando convencer de lo bien que va la economía aunque la gente no tenga un duro. Llevan días insultando a la familia, véase Pepiño Blanco y su pata quebrada. Llevan semanas con toda esa basura de ilegalización de ANV, que el PP presenta pero ellos no hacen nada (eso ahora, en mayo bien que lo hicieron, sin pruebas ni nada).

Así que nada. Por aquí me quedo yo, buscando algún pensamiento alegre que me libre de esta mala leche que me posee por momentos.

Porque menuda bazofia.

¡Menuda bazofia!


PD. Menos mal que le han puesto una letra medio decente al himno. No es para tirar cohetes, pero no me disgusta.

lunes, 7 de enero de 2008

Episodio 27. Que viva España y olé.

Bienvenidos, amigos lectores, a una nueva entrada crispadora en Las Crónicas de FJ. Regreso a casa cuando se va la Navidad. Al revés del mundo. Tenemos en Murcia un tiempo estupendo, digno del cambio climático. Al sol hacía hasta calor, hoy. Qué temperatura.

Bueno, pues vamos a lo que vamos, que es a soltar un par de estacazos a un impresentable que se salta el protocolo a la torera. El susodicho impresentable no dice ciertas cosas que hay que decir cuando se va de visita oficial. Me refiero, cómo no, al típico "Viva España" que el imbécil soplamocos de Zapatero se ha dejado en el tintero. El brindis, magnífico, por supuesto. Pero, ay, cuando estaban llevándose la copa a los labios para dar un sorbo a esa delicadísima bebida, se oyó una voz que gritó:

¡VIVA ESPAÑA!

Y el coro contestando. El soplagaitas del presidente del gobierno de España (mira que cuesta llamarle las tres cosas, lo de soplagaitas me cuesta menos) miró al ministro Alonso, el tercero más inútil (por delante andan mi Maleni y Moratinos), y ambos dos, valga la redundancia, se rieron.

Esta mañana el encefalograma plano del ministro ha dicho en Onda Cero que no van a sancionar al militar que gritó "Viva España". ¡Estaría bueno, señor Alonso! ¡Estaría bueno que le sancionarais! ¡Pues no dice el muy cencerroide del ministro de defensa...! ¡¡LA MADRE QUE TE PARIÓ, ALONSO!! ¡Sí, hijo, sí, te parió al revés, sacaste primero el trasero y luego el resto del cuerpo! ¡Si tu madre se hubiera quedado con la placenta ahora tendríamos un ministro mucho más competente que tú, berzotas! Pero habráse visto. ¿¿PERO TÚ DE QUÉ VAS, ALONSO?? ¡Sanciona a tu padre si te da la gana, pero no a un militar que grita el "viva España!

¡Pero qué colección! ¡¡QUÉ COLECCIÓN!! ¡Que no lo van a sancionar...! ¡JULAI!

Nooo, esperen, no se vayan, que hay más todavía. Otra soplagaitas del PSOE, una tal Inmaculada nosecuántos. Ha dicho, mejor dicho, ha repetido como un loro lo mismo que dicen sus amigos sociatontos: que la economía va bien. Bueno, yo, bien, no sé si va, lo que sí sé es que me han subido el bono-tren treinta céntimos. Aparte de que ha subido todo lo demás. Los precios van a subir tanto que la única forma que vamos a tener de comprar va a ser palmarla e irnos al otro barrio, subir al cielo, vamos, para alcanzar a los precios. Qué tíos. Qué subnormalidad profunda. ¿¿Pero cómo va a ir bien la economía, pandilla de aborregados?? ¡Que han subido hasta los chicles, cojones! ¡Cawen diez, si al final nos van a cobrar hasta por mear!


¡Ehh, no se me vayan que queda el último asunto! ¡Los heroicos patriotas catalanes vuelven a hacer de las suyas!
Por supuesto, como Albert Rivera va contra el nacionalismo y se atreve a defender el bilingüismo en Cataluña, es decir, que se hablen por igual el catalán y el español, pues ya se la han liado. Estos nacionalistas mamones llegan ya treinta años así, haciendo el anormal. Mira que lo dice Federico Jiménez Losantos en su libro, "La ciudad que fue". Acertó de lleno hace ya unas pocas décadas. En el clavo ha dado. Qué tío.

Pero claro, como uno está a favor de que Cataluña siga siendo española y sigue estando a favor de que se hablen las dos lenguas legítimas y oficiales, pues por ello es un fachas, un fascista y un retrógrado.

Ay, Señor, qué montonera. ¡Qué montonera! Ante esto sólo queda decir una cosa:

Que viva España y olé.

Como gane otra vez el pintas este de ZP nos vamos todos a hacer gárgaras. Yo aviso.

miércoles, 2 de enero de 2008

Episodio 26. Especial de Nochevieja.

EDICIÓN ESPECIAL NOCHEVIEJA – 1 DE ENERO DE 2008, escrito a las 13 horas y pocos minutos.

1. Convenciendo al amigo…

Heme aquí de nuevo, un primer día de año, cuando el Sol comienza a brillar en lo alto del cielo, pasado el mediodía.

Otro año que se va. Llega 2008. Y la Edición Especial de Nochevieja de estas crónicas que un día u otro, sin descanso, sin dilación, me hallo escribiendo.

Fue el penúltimo día del año de gloria 2007 en el cual José Antonio Díaz me metió en el marrón de turno. El teléfono sonaba a eso de las cuatro y media de una tarde en la que todos, o al menos la gran mayoría, se hallaba en el obligado viaje con Morfeo de después de la comida mientras yo intentaba leer ese libro de Jiménez Losantos sobre la Barcelona de los Años 70. Qué felices años, sí…

Coloqué en mi oreja el auricular y escuché al otro lado la voz de mi amigo.

―¡Oye, tú! ¿Te vienes mañana en Nochevieja? Mi hermano te da su entrada por menos precio.

―¿Yo? ¿Pero qué pinto yo en Nochevieja en un sitio lleno de borrachos?

―Venga, hombre, tú imagínate la escena, tías de 16 y 17 tirándonos los trastos, todos borrachos, ¡y lo que nos vamos a reír!

―Tú estás mal, ¿verdad?

―Que no, Javi, hombre…

―¿Y qué motivos tengo yo para ir?

―Pues aparte de esos, va a estar el Balanza…

―¡Bah! ¡Ya me lo has dicho todo!

El susodicho Balanza era el tipo más gamberro que uno podía encontrarse. Fue conmigo al colegio, en primaria y mitad de secundaria, y el día que no se marcaba una tontería no era un día completo. Era como un partido de Andy Roddick sin puntos de saque directo. Pues algo similar.

―Quiero una respuesta y la quiero ya, Javi.

―Pues no sé, dame 24 horas para pensarlo. Te diría 48, pero como que no hay tiempo.

Total, que no sé cómo me dejé arrastrar. A las dos horas escasas, menos aún diría yo, estaba en casa de José Antonio Díaz discutiendo los pormenores, beneficios, usufructos y menoscabos de liquidez que significaba pagar 50 euros por estar haciendo el imbécil una noche completa. No sé cómo me dejé arrastrar, ya digo. A fuer de sinceros, me parece que prefería largarme antes que estar toda la noche pegado a la pantalla del ordenador, componiendo alguna aburrida melodía o continuando con la nueva historia del CDM. Y claro, al final José Antonio vino hacia mi casa, yo le di los cincuenta euros antes de poder arrepentirme y, como se solía decir, “alea jacta est”. O algo similar. Yo, de latín, ni papa.

―Yo, a las tres de la mañana, ya sabes que estoy para el arrastre.

―Te digo yo a ti que no, eso se pasa.

―Bueno, ya veremos…

―Qué, ¿seguimos un ratillo con el Valkyrie?

―Échale una hora… li – li – li…

2. Fin de un año y comienzo de otro.

Así que al final me dejé arrastrar. Aparte, toda aquella parafernalia de ver a José de traje y corbata no podía perdérmela. Aunque claro, teniendo al lado una fiesta en el Antiguo Mercado Público y costando la mitad de dinero, yo aún seguía sin saber cómo me había gastado 50 euros en ir a ese restaurante perdido en mitad de la vía rápida de La Manga del Mar Menor, “El Hidalgo”. Sería del riego. No lo sé.

A las once y media ya estábamos con la televisión puesta y sintonizando a Ramón García, que lleva dando las uvas de la Nochevieja en mi casa desde mi más tierna infancia, que la tuve. Como yo jamás he engullido, que no comido, las uvas, no iba a empezar este año. No me gusta eso de empezar el año y brindar cuando uno está medio ahogado, casi asfixiado, por la velocidad de, llamémosla, “zampamiento”.

Sobre las doce y media, yo, vestido con mi único traje y corbata prestada, me dirigí a casa del colega. Qué manera de empezar 2008.

Tras los protocolarios saludos de felicitación de año nuevo, tras las fotos de la hermana del colega, etcétera, nos dispusimos a ir. Como estas noches no son para coger el coche pero sí coger una cogorza de tres pares de narices (aunque yo no pensaba en, como se dice por aquí, “ponerme tó ciego”), nos acercó al lugar en cuestión la hermana de José.

Y es aquí donde realmente comienza esta espeluznante historia de terror.


3. La una de la mañana.

“El Hidalgo”, restaurante de celebraciones y tal, situado en la vía rápida de La Manga, a mano derecha por la vía de servicio. Nada más entrar dos chicas nos entregan la bolsa con el tradicional gorrito, matasuegras, serpentina y demás historias que para lo único que sirven es para ensuciar el suelo.

Al entrar, una terraza, una fuente en mitad de la misma, con agua clara, cristalina, supongo que friísima aunque no me paré a comprobarlo por aquello de coger una pulmonía. José y yo dimos tres vueltas al sitio. El interior no estaba mal. Tres barras libre, eso siempre, unos altavoces enormes que hacían retumbar la música por todo el local, entonces totalmente vacío. El suelo limpio, impecable.

De este capítulo, como, oh lector, puedes ver, no hay que destacar más que la limpieza del sitio en cuestión.

Sobre la una y media empezó a llegar todo el mundo. Vislumbré a dos de mis antiguos compañeros de clase, el susodicho Balanza y David, fan empedernido del Barça entonces y gran pedidor de ejercicios de matemáticas también entonces; amén de otros tipos que conocí de las clases anteriores a mí en el mismo colegio y así como los colegas de mi amigo. A partir de entonces José Balanza cogió el matasuegras y no lo soltó hasta las seis de la mañana. Pero vayamos por partes.

4. Las dos de la mañana.

Comenzaban a sonar todos esos temas del año y de años anteriores. Bisbal, Paulina Rubio, Chayanne, algún que otro “reguetón apestoso” de algún cantante (es un decir) que se aburre en su casa. Los vasos y las copas empiezan a circular. En las barras empieza a haber trabajo para los camareros y camareras.

―Anda que las eligen feas― me dijo José Antonio, haciendo gala de una ironía que ni yo en mis mejores crónicas. A esa hora me pedí la segunda bebida de limón de la noche y examiné minuciosamente la cosa aquella llamada pista de baile, que empezaba a llenarse. A una hora temprana, con todos aún cuerdos, la verdad es que tampoco había mucho que contar. Eso sí, Balanza seguía con su matasuegras, dando la murga. Qué tío.

5. Las tres de la mañana.


El limpio suelo es historia. Está lleno de vasos, porquería y demás basuras varias, así como de líquidos varios esparcidos por el mismo, que hacen que haya que pisar con pies de plomo.

Las bolsitas con el cotillón y demás son recogidas por los empleados, algunas llenas, otras vacías, otras semi vacías, otras casi llenas, y así con todos los términos que se pueda uno imaginar.

El agua pura, limpia, cristalina, de la fuente es historia. Desde escupitajos varios hasta vasos, pasando por toda clase de porquería.

Los primeros síntomas de borrachera son evidentes en algunos sectores de la población. Los primeros síntomas de depravación se hacen ver. Esas cosas no se hacen en público, hombre, ¡iros a un motel!

Por otra parte está el antiguo colega de José Antonio, José David creo que se llamaba, con tres vasos, tres, en la mano.

―¡Alcohol que no falte!— le parece escuchar a José, que me lo transmite después. Madre mía. Qué tíos. ¿Macrobotellón? ¿Quién quiere macrobotellón en la calle, que está prohibido, teniendo este pedazo de barra libre?

Las luces comienzan a fulminar la vista de las personas, si es que se puede llamar personas a lo que hay allí.

Qué razón llevaba José cuando me dijo la última y definitiva razón por la que yo debía ir:

―Así puedes escribir una enorme crónica con todas las cosas que pasen.

―No, si ya. Voy a tener para un ladrillazo infumable, ¡oh, Karel sapientísimo!

―¿Karel? ¿Qué ha hecho ahora?

―Lo de siempre, ponerme verde.

6. Las cuatro de la mañana.

Ataco sin piedad mi cuarto refresco de la noche, para cambiar, esta vez de naranja. “Tómate otra”, decía aquel. Pues eso…

A pesar de haberme colocado en un sitio ancho, las hay que se empeñan en pasar pegadas, como si el lugar fuera la cueva del tesoro, o más estrecho aún, el mítico puente de Khazad Dûm de Tolkien. Es lo que faltaba ya. José me mira y me levanta cuatro dedos. Miro el reloj. Sí, son las cuatro. Y media hora después tengo en el móvil el mensaje de mi señora madre. ¿Qué tal lo llevas? Bien, bien. Lo llevo bien. Dentro de lo que cabe.

Es en esto cuando se me acerca una chica, me felicita el año (Feliz año, Javi), dos besos, tal y cual, y entonces, una vez pasado el momento de shock José me pregunta a gritos porque ahí no hay quien se entere de nada con la de decibelios que han puesto. Ni las pistas del Heathrow de Londres, vamos.

―¿Y quién era?

―Y yo qué sé…

―Anda que tu percepción visual… luego dices de la mía.

―¡Yo qué sé, sería alguien del conservatorio!

―Sí, porque de la universidad no, en tu carrera no hay mujeres.

Sí es triste pero es así. Aunque claro, los factores en contra para el no – reconocimiento son varios, a saber: la hora, las luces rojas, verdes, amarillas, azules y de todos los colores haciendo polvo la vista, con lo que se fastidia el reconocimiento visual; la música a toda máquina, con lo que es imposible reconocer las voces.

Y en esto, veo que empieza a volar líquido. Cubatas voladores. Uno de ellos va a parar a la zona donde estamos. Me da de lleno en la manga izquierda, le da a José y le da a otro chaval que está un poco a la derecha y que pone el grito en el cielo, al igual que yo.

―¿Pero esto qué es?

―¿Esto? ¡Pues algún gracioso con las “copicas”!

Se acercan las cinco y decido ir al baño. Esos magníficos baños tan limpios de estos sitios, amén de los retretes que colocan para la ocasión.

Nada más dar un par de pasos hacia delante veo al frente una chica que se pega el resbalón padre y acaba en el suelo. Si no doy el paso hacia atrás, pisotón incluido a José, me cae encima y se arma el efecto dominó allí mismo. Entre lo borracha que iba, la pobre, y el resbaladicísimo suelo lleno de porquería, qué quieren ustedes. Y llegamos al lugar de esos magníficos simulacros de cuarto de baño. Y por allí estaba el Balanza haciendo de las suyas, que nos ve llegar.

―¡Pero muchachos, qué estáis haciendo, deberíais estar por ahí con alguna!

―¡Pues lo mismo te digo, chaval!

Mi respuesta, clara y precisa. Para qué más.

―Joé, vaya cola que hay, yo me cuelo― dice uno de los colegas.

―Pues como no te cueles no pasas― respondo.

Esto es increíble. Son ya las cinco y sólo quedan totalmente sobrias tres personas. José Antonio, un amigo suyo llamado Carlos y yo. Alguno más habrá, pero como que no sé yo.

7. El periplo de 5 a 6 y el episodio del autobús.

A partir de las 5 de la mañana se vive prácticamente la misma situación, si acaso corregida y aumentada.

A las cinco y media decidimos que nos vamos en el autobús. Pues tras preguntar a los tipos en cuestión nos dirigimos hacia el autobús correspondiente.

Por fin sentados. No había ni una mala silla allí. Uno podía sentarse en el borde de la fuente, a esas horas ya teñida en amarillo. Vista en la oscuridad aún peor color.

―Buenas, ¿cuándo sale el autobús?

―Pues cuando esté al menos la mitad de lleno.

Un tipo simpático, el conductor… sí, señor.

Pero a eso de las seis menos cuarto José y yo asistimos al último espectáculo que nos quedaba por ver aquella noche. Una chica se acerca al autobús, a trancas y barrancas. La señora que hay al lado del conductor la ayuda a subir porque si no la pobre muchacha se cae un tortazo contra el suelo que se rompe la crisma. Qué mareo, qué cogorza, qué borrachera. Y del mareo viene el vómito. Ese primer asiento del autobús acabó que ni en la escena de la batalla de La Brújula Dorada.

Y empieza a llegar gente. Uno tras otro, todo ser viviente se acercaba al autobús y preguntaba, ora mareado, ora borracho, ora medio ebrio:

―¿El que sale para la plaza de España cual es?

Y la respuesta invariable de la señora.

―Este no es, es el de allí delante.

Claro que “el de allí delante” tenía puesto el cartel de “transporte escolar” y algún que otro iluminado pensaría que les iban a llevar al instituto de vuelta. Como yo comenté.

―Claro, es que igual les llevan al colegio a aprender esa de “cómo salir de fiesta sin pillar una cogorza en siete pasos”.

No sé todavía por qué en siete pasos. Debe ser lo de Rowling, el siete es el número mágico más poderoso y todas esas bobadas.

Y otro más, y otro, y otro, todo el que llegaba a ese autobús acababa preguntando si iba a la plaza de España. Es lo que hay cuando uno o no sabe leer o va tan hasta arriba que no distingues Cartagena de El Algar o demás lugares cercanos escritos en el cartel de rigor que alguien pone en el autobús que tienes que coger para ir de vuelta a tu hogar, dulce hogar.

La odisea en el estrecho espacio de aquel autobús acabó con otro vómito de la pobre muchacha aquella, sentada ahora justo detrás de nosotros, y con la parada del autobús en un lugar más bien cercano a mi casa, de tantas calles que se pudieron haber elegido. Eran aproximadamente las seis y media cuando entré en mi casa. Lo primero que hice fue conectar la radio. Luego, desvestirme, tomarme un par de galletas o similar y tumbarme en la cama a escuchar cómo la COPE daba la bienvenida al 2008: al parecer, los escaños elegidos en Cataluña van a decidir las generales de marzo. ¿Se irá ZP? ¿Llegará Rajoy?

A las siete me eché a dormir y a las once me desperté, como nuevo, tras haber dormido cuatro horas.

A las dos de la tarde termino de escribir esta crónica. José Antonio tiene le móvil apagado. O el cacho perro sigue durmiendo aún o se ha olvidado de encender el móvil.

Y así acaba esta historia maravillosa, amigos lectores.

Todo lo relatado aquí es verdad, todo es el desarrollo de cómo actúa la juventud actual de este siglo XXI. Borrachos, degenerados, depravados y pervertidos, por no decir guarros hasta la saciedad por cómo lo ponen todo de porquería. Y algunos, además, muy payasos.

Y para acabar como los clásicos artículos de las crónicas, para no variar, cabe preguntarme: ¿serán todos estos amigos de los del 13 de marzo?