viernes, 29 de junio de 2007

Episodio 156. En ocasiones veo terroristas.

Están por todas partes. En el salón, en el baño, en la cocina, en la universidad, en el parlamento vasco, en los ayuntamientos, en el Tour de Francia con sus cartelitos de Euskal Herria Askatu, en la tele, en los periódicos, en los escenarios, en los mitines, en el campanario, y hasta en los santísimos cojones del comisario don Lorenzo.

Seamos objetivos. Las informaciones de Gara pueden o no ser verdad, al igual que las de El País. Por mí es todo mentira.

Ahora, que nos salga Josu Jon Imaz y diga que él estuvo presente en las reuniones que no tuvieron lugar durante la campaña electoral, eso es ya de verdadero órdago. Quien diga que no ha habido negociaciones políticas con la ETA es simplemente un embustero. Un mentiroso. El de “Mentiroso Compulsivo” era bueno. ¡Hasta Pinocho era bueno! Y la Otra-Vega dijo el otro día que no había habido contactos. Vete a paseo, Maritere, que ha dicho Jony Más, como Artur, que él estuvo en la reunión. Aaaay, Jony, no sé para qué hablas, si es que ahora ya sé por qué está todo tan caro. Cuando un tonto dice una profunda estupidez se le dice que cada vez que habla sube el pan veinte duros. Con la de tontos y anormales que hay hoy en día diciendo sublimes chorradas es normal que los precios en general estén como están. Vamos, no fastidies.

Y ahora, el tema del Líbano. Se afirma tajantemente el día seis de septimebre del año 2006 por parte de José Antonio Alonso que las tropas del Líbano iban a ir bien preparadas. Tan preparadas que una explosión activada por control remoto ha hecho saltar por los aires al vehículo y a los seis tipos que iban dentro, que el más viejo no superaba mi edad. Esas cosas se solucionan con unos chismes electrónicos que interceptan frecuencias intercalando señales externas por en medio, o séase lo que llamamos “ruido”. Estos chismes que actúan así como un filtro se llaman “inhibidores de frecuencia” y hubieran bastado para interceptar la onda que lanzó el emisor (control remoto activador del explosivo). Pero no, ahora me sale toda esa chusma, la Albóndiga y la compañía, por el debate de Buruaga en Telemadrid, diciendo que están en misión de paz. Mucho ojo, que en Irak no nos pasaron cosas de estas y estaban en guerra. Es tan fácil de entender que me da asco explicarlo, es un insulto a la inteligencia de la persona explicar esto a los amigos lectores que a diario pasean por la Blogosfera.

Pero que a mí me da igual, que los hechos hablan y que con un inhibidor de frecuencia esos seis compatriotas estarían vivos y además en breve de vuelta p’a la casa, en menos de quince días. Un chisme de estos cuesta entre unos mil y veinte mil euros, digan en Antena 3 lo que digan sobre el precio, que no tienen ni puñetera idea de electrónica, y el que me rebata el precio miente de nuevo. Porque por más de ese precio se fue ZP a Londres o a Berlín a ver graznar en la ópera a la soprano Sonsoles Espenosa. Esa es otra, que ya sabemos por qué últimamente llueve tanto, no es del cambio climático, es de los ensayos de la Sonlunas, no soles.

Nos quieren colar que los demás países no llevaban inhibidores. Mentira podrida. Los italianos ya han dicho que ellos cuentan con esa tecnología. Además, por decir eso, ahora los terroristas saben que no contamos con inhibidores de estos.

Lo dicho, que me importa un huevo lo que piense el rojerío de esta situación, porque aquí lo que ha pasado no se puede arreglar. Mis condolencias para los familiares y mis más profundos insultos (julai, mastuerzo, merluzo y tontolpijo, así como hijo de las cuatro letras) para el que activó el control remoto. Mal fantasma se le aparezca y se lo lleve al Infierno.

Por último, una afirmación con la que siempre desde mi más tierna infancia he estado de acuerdo y que es un valor moral que todos debemos tener siempre presente:
NO A LA GUERRA.