domingo, 20 de agosto de 2006

CRÓNICAS POSTVACACIONALES (2)

CRÓNICA DE LOS TERRIBLES INCENDIOS QUE ASOLAN ESTEPAÍS Y LO QUE HACEN LOS DESGOBIERNOS POR EVITARLOS...
(este título, ¿me suena sólo a mí o es que Tempus ha vuelto a hacer de las suyas...?)

Yo no sé cómo cojones se las arreglan para llegar tarde a todos sitios menos a las vacaciones. Que se quema el monte en Galicia, da igual. Que empieza a quemarse otro monte, da igual, hay bomberos. Que se quema el bosque, también en Galicia, sigue dando igual, hay más bomberos. ¿Qué es lo que pasa al final? Que bomberos al carajo, retenes al carajo, montes al carajo, bosques al carajo, pinos al carajo, ardillas al carajo, reservas naturales al carajo y gobierno gallego al carajo. ¿O tal vez debiera haber dicho “al carallo”? Porque para apagar el fuego, señoras y señores, niños y niñas, Porque si no hablas gallego no te pillan para retén o para apagar incendios forestales o como coño se llame el asunto. Pero hacía falta saber hablar gallego. Eso era hace dos meses. Ahora que ya es tarde y se quema todo, da igual que sepas hablar gallego o no.

Porque uno es persona antes que nada, porque uno tiene el mínimo respeto por el medio ambiente, porque nos importan nuestros paisajes, los turistas que vienen a admirar el verde del cantábrico y del norte de España, porque si no, yo habría dicho: ¿Qué? ¿Ahora que se quema todo me pides ayuda? Pues ahora que os den por saco. Pero no, uno no es tan mala persona como para comportarse así. No señor, somos seres humanos, tenemos sentimientos (al menos algunos de nosotros los tiene).
Damas y caballeros, niños y niñas, papás y mamás, tíos y tías, abuelos y abuelas, amigos todos, estimados lectores, clamemos todos juntos la tan sabida frase que ya clamamos a los cuatro vientos todos nosotros en su día y que debemos volver a repetir ahora:

NUNCA MAIS.

Porque ya expresamos en su día que lo del Prestige nunca más volviera a repetirse. Porque esto no es chapapote, son chispopotes. Ahora clamamos que nunca más este incendio que arrasa con todo vuelva a repetirse.
Y ahora clamamos que nunca más se vuelva a producir ninguna catástrofe natural semejante ni en Galicia ni en España. Y si se produce, que lleguen a tiempo los medios oportunos. Porque recordemos que estamos preparados para afrontar huracanes de la magnitud del Katrina, José Antonio Alonso dijo.
Porque yo pregunto: ¿dónde diablos se ha metido toda esa panda de ecologistas que retiraban el chapapote día y noche? ¿Son los mismos que están ayudando a apagar el fuego? No sé, pero me da a mí que no. Y lo que es mejor, no voy a aprovecharme de estas situaciones para sacar tajada, como harían algunos. Voy a aprovechar esta situación para poner a parir a los grandísimos hijos de la gran Bretaña que han hecho esto. Esos no son seres humanos, son ANIMALES, sin la más mínima consideración por los bienes de la madre Naturaleza. Que venga sequía, y venga sequía, y venga sequía y más y los muy subnormales de ellos a quemar bosques. Se encontró un paracaídas incendiario en la zona. Lo que no sé es cómo sigue intacto en vez de estar carbonizado. ¿Lo sacó Spiderman volando?

Y mis últimas consideraciones para la Ministra Narbona: hija mía, la PAZ sea contigo y con tu espíritu, pero piensa antes de hablar, utiliza la cabeza que no sirve solamente para ponerse los rulos por la noche (¿os imagináis a la Narbona con los rulos de plástico puestos...?). No digas que los que han mandado al carajo los montes son personas enfadadas porque no les han dado el puesto de apaga fuegos que pidieron. No me seas tonta, porque si yo me quiero apuntar para APAGAR fuegos, lo último que voy a hacer es PRENDER fuegos. Idiota, que eres muy idiota. De dónde salen estas personas, por Dios... Luego están los que engrosan las listas del PSOE, detenidos también por pirómanos. Pero no voy a entrar ahí porque si no me van a poner de nazi para arriba los susodichos.
En fin. Las ayudas han sido mandadas entre ayer, día 9 y hoy, día 10. Os he remitido a esta crónica escrita el día 10 de agosto desde el diario personal que escribí sobre el verano. Y seguro que no será la última.