domingo, 11 de marzo de 2007

Episodio 111. Menudo repasito.


Como ya he anunciado, no he ido a la manifestación. Tenía cosas más importantes que hacer que esos dos millones y medio, digo, trescientas mil personas que han ido.


Hoy día 10 de marzo venía Leonel Morales al conservatorio de Cartagena. Entre este día y mañana, 11 M del 2007, que será recordado como el día del concierto de este maestro del piano, se da la clase magistral que anualmente hace este hombre. Nacido en Cuba, nacionalizado español, y con un currículum de agárrate y no te menees, venido a España según nos ha contado por los problemas políticos (será que no aguantaba a My Inmortal Fidel Powered by Evanescence).




Pues entramos a la clase y tomamos asiento, y el tío va y nos suelta:

-Bueno, ¿quién será el primero en ser fusilado?

-Javi-escucho la inconfundible voz de mi profesora de piano, Nuria.


Quién me iba a decir a mí que a las cuatro de la tarde iba yo a estar sentado en un piano con el mejor pianista que actualmente tenemos en España (¡en Europa entera si nos descuidamos!), diciéndome y corrigiéndome. Ha conseguido que por primera vez en mi vida me salga completa la maldita escala de sol bemol mayor de la polonesa de la que hablé en el concierto de Navidad de Maristas. El repaso que me ha pegado ha sido de órdago. No es para menos.


Dice un compañero mío del conservatorio (Víctor es su nombre) que no pagaba cien euros por ver a este tío. Que a Arcadi Volodos sí que le paga cien y los que hagan falta. No puedo estar más en desacuerdo. Arcadi Volodos es, sin duda, un gran virtuoso. Pero tiene un único objetivo en la vida: juntar más notas por segundo que cualquier otro pianista. En cambio, Leonel se preocupa de sacar la música que hay detrás de esa inmensa marabunta de notas.


No sé si alguna vez ha tocado la polonesa mía, pero si no lo ha hecho me he quedado a cuadros.

Cuando ha tocado la sonata de Beethoven que le presentaba una compañera (Lidia), el tío la ha tocado como si nada, poniéndome los pelos como escarpias.

Con otro (José Antonio) prácticamente no ha pasado de la primera página, qué digo página, ¡los primeros compases!

Ha ido también un chaval de once años (no recuerdo el nombre) que ha tocado una piececita de narices. Ese niño llegará lejos, ya lo creo.

Otro chaval de trece años (Juan Francisco), que llegará lejos, también toca bastante bien.


Ha habido un denominador común entre todos los que allí estábamos. Nos han fusilado, nos han dado una manta palos, nos han pegado un repaso con el que hemos aprendido más piano que en toda nuestra triste existencia.

Y es que viendo el pedazo de programa que este tío lleva para esta temporada 2007, podéis haceros una idea de con quién hemos tenido el privilegio de dar hoy una clase.


Por último veamos una referencia (manipulada, como siempre, y doy fe de ello) del diario El Mundo, sacada de la página web del mismo pianista.


En fin, que como ya veis, mi ausencia en la manifestación está más que justificada.
Aunque por el número de personas que había, uno más ni se habría notado.