sábado, 13 de febrero de 2010

San Valentín. Ese día...

Pues sí, después del día de Halloween el día de San Valentín es el día más estúpido del año. No lo digo por faltar al respeto al santo que empezó a casar parejas oculto a los ojos de algún emperador romano cuya misión en la vida era echar gente a los leones. No. Lo digo por el poco sentido que tiene denominar al 14 de febrero "día de los enamorados". Y hay un argumento de peso para desmontar toda esta basura mediática que nos quieren vender.

Vamos a ver, cuando uno quiere a alguien no tiene por qué hacer nada el día 14 de febrero, sino cuando le da la real gana. Eso es así. No hay que calentarse más la cabeza.

  • Toda esa paparrucha de comprar flores en San Valentín, ¿a que monto una floristería y tengo aquí el negocio del siglo? Además, que si yo quiero regalarle flores a alguien se las compro cuando me da la gana...
  • Los bombones, otra cosa que tal. Luego la pobre chica le pregunta al pobre chico, historia verídica: ¿Me encuentras más gorda? Y el pobre chico pensará para sus adentros: "Le tenía que haber comprado las flores".
  • Cenita romántica en restaurante. Menuda estupidez. Como en casa, en ningún sitio. ¿A qué irse a un restaurante sino a gastarse el dinero en una "ocasión especial"? Pero vamos a ver, ¿no es el día este el día perfecto para estar solos y todas esas cosas? Y más si el postre son bombones, ¿eh? A mí no me toquen la moral...

Todo esto es un invento para sacar el dinero a la gente, señores. No lo piensen más, no es más que un montón de paparruchas, un montón de idioteces sin sentido, una cosa tonta: la sociedad de este santo país llamado España (quizá el resto del mundo sea igual) trata de aglutinar en un solo día algo que siente por alguien que está en algún sitio. Ya digo, no me toquen la moral, porque si alguien quiere a alguien que está en algún sitio, no es sólo el día 14 de febrero, sino el 21 de enero, el 27 de marzo, el 20 de junio y hasta el día de los inocentes (otro de los días tontos del año).

Así que dejémonos de tonterías y de idioteces, porque una ocasión especial puede ser cualquier día que se nos ocurra, pero cualquier día.

Total, para que al final ocurra lo de siempre... Hace un día magnífico. Ya verás como al final llega un hij... y lo jode.

Pero vamos, que la cuestión de fondo es que, para decir esto que pongo a continuación a modo de imagen, cualquier día es bueno. Y no sólo el día 14 de febrero, como muestra el dibujito de marras. Es que es este país la gente parece que funciona así...




Qué pasa, ¿que si no es San Valentín no se puede decir eso?

¡¡Al carajo!!


Y antes de acabar, no se me congelen por el frío, estimados lectores. Llegarán tiempos más cálidos. Es cuestión de que llegue el verano, si el cambio del clima climático, que diría el ministro Moratinos, no lo impide.

Mientras tanto, disfruten del Valentín este.