sábado, 13 de marzo de 2010

Amanecer. Mi análisis pormenorizado y tal...

Bueno, por fin he acabado "Amanecer". Amaneció y los vampiros se ocultaron del sol para no quemarse, o para no brillar, yo qué sé, para lo que sea. Sí, prefiero seguir con los crepusculeros antes que perder el tiempo hablando de lo mal que está el mundo.
Lo cierto es que he aquí el análisis que, si no te has leído el libro o te importa un pimiento, te aconsejo que no te leas. Lo primero porque si reviento el final y te enfadas conmigo me vas a querer pegar y eso conlleva que te aplaste contra el asfalto; lo segundo porque, si no te importa, ni te va ni te viene.

Así que ya puedes pegarte media vuelta y dejar de leer esto a partir de aquí... por tu propio bien si te interesa algo de la historia. Por si acaso digo algo relevante... o lo que sea.

Sin ánimo de ser exhaustivos, los hechos son los siguiente.

Bella Swann. Acaba transformada en vampira, una neófita sedienta de sangre que da a luz a una criatura rarísima mitad humana y mitad vampira. Bella casi acaba muerta por culpa del ser que llevaba en sus entrañas, cuya velocidad de crecimiento es desmesurada. Al final Bella termina haciendo la vida imposible a los Vulturis y a su manada de idiotas en potencia, porque eso es lo que son. Además es sospechosa de ser la única vampira que se refleja en un espejo. Los demás seguro que también pueden hacerlo pero lo que aparece en el libro es que Edward quiere que ella vea "lo tremendamente buena que está" (no necesariamente con esas palabras) una vez transformada y la hace mirarse en un espejo. No conocía yo esta faceta de los vampiros de Steph Meyer.

Además, en Bella hay una oposición total al aborto que para muchos puede pasar desapercibida. A pesar de que sabe de sobra que la cosa que hay en su vientre es eso, una cosa rara, y todos los miembros de la familia Cullen (menos la rubia de bote, Rosalie) quieren sacarle a la cosa de las entrañas, Bella se opone radicalmente. No al aborto libre...

Edward Cullen. Un vampiro con la extraña capacidad de dejar embarazada a una hembra humana sin causar una desgracia en dicha hembra. Es además un telépata que lee los pensamientos de todo el mundo excepto los de su señora esposa, así que sabe de antemano qué va a hacer alguien. Qué cosas más raras... Para colmo de males, termina haciéndose amigo del perro, Jacob, después de que casi se maten a palos por Bella en anteriores entregas. Lo nunca visto.

Jacob Black. El perro mojado este dice que la vida es un asco y encima te mata. No puedo estar más de acuerdo. La vida es un asco. La mía es un asco, en particular, pero eso no viene al caso. Tan desesperado por no poder estar con Bella que al final se produce la imprimación con Nessie, que no es el monstruo del lago Ness sino la hija mitad humana y tal. Bella se indigna, le insulta, le llama "chucho estúpido", en fin, sería lo típico, ¿no puedes con una?, pues con otra, y si es de la familia, mejor. La labor fundamental de Jacob son los chistes malos: "¿Cómo ahogarías a una rubias, Rosalie? Pega un espejo en el fondo de una charca". Grandísima aportación esta, por cierto. No puedo estar más de acuerdo.

Carlisle Cullen. Aquí el pacifista. Podría partir en dos un transatlántico pero el tío nos sale pacifista... "Paz, paz, paz". ¡Vamos, venga! Los Vulturis quieren partiros la cara y tú me sales ahora con esas... ¡un poquito de por favor!

Alice. Ve el futuro como siempre pero esta vez deserta y se larga, para aparecer en el momento más oportuno.

Jasper. Este tipo tiene atemorizado a un tal J. Jenks, falsificador. Ignoro el motivo. Ya está, no es trascendente para nada... para llenar hueco.

Emmet Cullen. Grandísimo, Em, como nunca. Su papel fundamental es perder una docena de pulsos frente a Bella, persona de la que se solía reír... la señalaba y se reía... ahora ella, uaaaajajá, se ríe en tu cara, payaso...

Rosalie. La típica rubia que en el transcurso de la obra se hace íntima amiga de Jacob... no se pueden ni ver.

Leah Clearwater. Loba (como Shakira) que va de aquí para allá, haciendo a Jacob la vida imposible.

Renesmee Cullen. Niña prodigio como Mozart, sólo que en vez de música hace unas cosas mucho más raras, como crecer en un mes lo que uno tarda en realidad tres años.

Tropa Vulturis:
>Cayo: un desgraciado que mata a la pobre Irina como pretexto para empezar a aniquilar gente. Habráse visto desgraciado...
>Aro: bajo esa cordialidad y simpatía hay un tío más falso que Judas. Además, es un cansino.
>Jane: tía de la guardia que está flipada por creer que hace la maldición cruciatus mejor que Lord Voldemort.
>Alec: otro idiota de la guardia...

Evidentemente no podía despedir la entrada sin dejar el enlace al trailer de Eclipse. Los que han seguido habitualmente este blog se preguntarán qué fue de aquello de meterse con Zapatero. Mi respuesta es simple. Paso. No merece ni un segundo de mi tiempo... y ese tiempo lo estoy perdiendo aclarando este punto.

Y esto es todo.

Ya volveré por aquí con más cosas interesantes y entretenidas.
Mientras tanto, ahí queda eso.