jueves, 16 de enero de 2014

Burgos

Mucho ha que no actualizaba este blog, pero me veo en la obligación (moral) de hacerlo, teniendo en cuenta los sucesos acaecidos en Burgos durante estos primeros días en los que 2014 ha visto la luz en España y el mundo.

En Burgos hay una calle en aras de ser peatonalizada y convertida en un bulevar. Una calle céntrica. Barrio de Gamonal, algo así. Eso es lo de menos. Tanto PP como PSOE llevaban en su programa electoral el proyecto de peatonalizar el centro de la ciudad. Ahora que el PP saca adelante el proyecto, el PSOE se opone. Es gracioso que acusen al PP en el Gobierno de la nación de incumplir su programa electoral (que lo incumple flagrantemente) y que acusen al PP de Burgos de cumplirlo. La conclusión es más que evidente. Hagan lo que hagan no está a gusto de los grupúsculos cavernarios de la izquierda más progre y cenutria de este país antaño llamado España.

¿Qué ha pasado? Que hay un grupo de vecinos del barrio en contra, lo cual es loable, defendible, respetable, encomiable. Se manifiestan contra algo con lo que no están de acuerdo, como debe ser. Tenemos que defender nuestras ideas. El problema aquí está en que a esa manifestación llegan los cuatro imbéciles comunistas radicales de siempre, arremetiendo contra el mobiliario urbano, quemando contenedores, destrozando marquesinas, rompiendo escaparates y cargándose a hostias todo lo que encuentran a su paso. Estos engendros del demonio son los mismos que se quejan de que la nueva Ley de Seguridad Ciudadana no les permite manifestarse a gusto. Lo que está claro es que hace falta de vara en este santo país, hace falta que alguien coja a esos palurdos y les arreen los dos guantazos que su padre no les dio cuando eran pequeños.

Pues ante la violencia en la calle ("Saldremos en los libros de historia", "La revolución se inició aquí", dicen los mongolos por Twitter; vosotros os creéis Enjolras, de Los Miserables, y no llegáis ni a Snoopy), las obras se paralizan.

Y así es como el grupúsculo de gamberros paraliza una obra que el partido más votado llevaba en su programa electoral.

Coño. Para una vez que quieren cumplir el programa y no les dejáis.
Lo vuestro ya es crónico.

Hacéoslo mirar.