lunes, 15 de junio de 2015

La Casttttttttttttttttttttttttttttta.

Son más de la casta que los que llamaban "la casta".

Tras tomar posesión en el Ayuntamiento de Madrid las redes sociales han ardido con un capítulo lamentable y bochornoso (uno más) en la vida política española, en la que parece que sale gratis desde robar, como hace el PP con Gürtel o el PSOE con los EREs fraudulentos, hasta desear pasar a cuchillo (o guillotina. Mejor guillotina. Pablo Soto, concejal de Podemos dixit) a un tío que ha sido ministro. Gallardón. Sí, que Gallardón puede caer mal, puede ser el peor alcalde que ha tenido nunca Madrid (con permiso de la señore Relaxing Cup of Café con leche), pero es que lo que viene ahora es la monumental traca final a un cúmulo de despropósitos

Manuela Carmena, segunda cabeza de lista más votada en Madrid tras la de Esperanza Aguirre, ha sido elegida alcaldesa con el beneplácito de Antonio Carmona, de la PSOE. Apenas veinticuatro horas después varios tuits de algunos de sus concejales han salido a la luz. No voy a poner pantallazos porque todo el mundo los ha visto.

Esos mismos tíos son los que tienen las narices luego de decir que los de derechas son unos fachas y desprenden odio y vomitan bilis y vaya usted a saber cuántas cosas más.
Esos mismos tíos son los que luego vienen a hablarnos de los derechos humanos, de la democracia, de la tolerancia.
Esos mismos tíos son los que luego van dando lecciones de dignidad, moralidad, ética, explicando lo que está bien y lo que está mal.

Ahora estos saltan diciendo que un tipo del PP (un tal Castelao) dijo una vez que "las leyes son como las mujeres: están para violarlas".

Oiga. Qué vieja es la táctica del "y tú más".

¿Sabéis cuál es la diferencia entre los que decís "pues uno del PP dijo esto" y yo? Que el impresentable del PP dice eso y yo digo que está mal, que es un sinvergüenza y que debería dimitir y vosotros saltáis como leones furiosos; y el impresentable de Podemos dice una barbaridad semejante y yo digo que está mal, que es un sinvergüenza y que debería dimitir y vosotros saltáis como borregos a defenderlo.

Porque vuestro doble rasero da un asco tremendo.
Porque luego vais de buenos. De respetuosos. De tolerantes. Cuando al revés, destiláis odio por donde pasáis. Sois como Atila. Por donde pisáis no crece la hierba. Porque deseasteis la horca a Begoña Villacís, de Ciudadanos, a la salida del pleno de investidura de Carmena. Porque sois así. Todo lo que no huela a vuestra "democracia" de tres al cuarto, todo lo que discrepa del pensamiento único totalitario y rancio que queréis imponer es facha, fascista, retrógrado. Vosotros sois los únicos que tenéis derecho a decir qué es humor y qué no es humor. Y lo único que deberíais hacer es callaros la boca y sentaros a pensar un poquito (aunque a vuestra única neurona le duela por el esfuerzo sobrehumano que le estaríais pidiendo).


Así que, señores, que vaya quedando claro. Me importa un bledo de qué partido sea el que haga chistecitos sobre matar gente, sobre el holocausto o sobre si a las mujeres hay que violarlas. Porque ahí no hay partidos, ahí hay una persona (es un decir) cuyos disparates rayan en la antología de la imbecilidad.

Y, queridos míos, tanto si sois del PP, de Podemos, de Ciudadanos o del PSOE, el que dice un disparate semejante en público, tiene que largarse a su casa. Porque no queremos que nadie se aferre al cargo como hace "La Casttttttttttttttttttttttttttttta". ¿Verdad?