viernes, 20 de mayo de 2016

Un país de pandereta.

Atónito estoy asistiendo a las cosas que están pasando últimamente en este santo país. Cosas que la borregada pijo-progre (en adelante, Horda Borrega) quiere normalizar como si ocurrieran a menudo en todas partes.

Por una parte, las idioteces podemitas de Carmena, que llegaron al esperpento tras la cabalgata de Reyes o los titiriteros lanzando vivas a ETA (libertad de expresión, lo llaman; qué pronto olvidamos el millar de muertes causado por esa banda de asesinos totalitarios). Carmena, la que no quería palcos porque eran de la casta, que pidió un asiento en el Calderón para su nieto. Claro, como no se lo dieron, pues ya no va.
Carmena, esa señora que se reunió hace poco con la niña de Andrés Bódalo. Luego entraré en detalle...

Por otra parte, las chorradas podemitas de Ada Colau, que se permite el lujo de paralizar proyectos hoteleros en Barcelona que iban a crear, ¿cuánto, diez mil empleos? Para qué. Luego le echamos la culpa del paro al PP con la otra mano mientras con la otra enviamos nosotros a todas esas familias a la cola del INEM. Ada Colau no quiere que los barceloneses vean a la selección española en pantallas gigantes situadas en las calles de la Ciudad Condal, pero sí que apoya las basuras independentistas a boca abierta. Bien, Colau. Bien.

Otra parte más: Jordi Évole entrevistando en la televisión a un tipo que mantuvo secuestrado durante diez días a Luis Abaitua, director de Michelín en Vitoria. Otegi y sus amiguetes le hicieron jugar a la ruleta rusa. No pasa nada porque como el señor Abaitua es un capitalista empresario casposo según esta Horda Borrega que quiere gobernarnos, pues se lo tenía merecido. Y Otegi va a la cárcel no por estas cosas ni por enaltecer el terrorismo o apoyar a los asesinos de mil personas en todo el territorio español, no. Va a la cárcel, según ese Mesías moderno, ese azote de la casta, ese adalid de la patria, ese campeón de campeones, el Coleta Morada Pablo Iglesias, por sus ideas políticas. Tamaña memez sólo cabe en la cabeza de este sujeto y de la Horda Borrega que lo apoya.

Por supuesto que apoyar a Otegi es muy moderno y muy pro, porque esta Horda Borrega que se le llena la boca de Derechos Humanos y defiende tanto a Otegi (aún no sé por qué motivos) está a favor de prohibir las corridas de toros porque, ay, el pobrecito toro sufre. Pero Miguel Angel Blanco no sufrió cuando los de ETA, los amigos de Otegi, lo mantuvieron dos días retenido. Ortega Lara no sufrió cuando los de ETA lo mantuvieron dos años secuestrado. Pero el toro sí sufre. No mando a los de la Horda Borrega a tomar por la palabra que empieza por C porque está feo, pero vosotros podéis hacerlo, oh lectores.

Suma y sigue con más amigos de la libertad de expresión, esos que quieren llevar esteladas independentistas catalanas al Calderón en la final de la Copa del Rey (de España, añado). Me imagino a un cartagenero de pro, yo que soy esta zona de España, yendo a un partido del Cartagena contra, ponle, el Rayo Vallecano, esgrimiendo en un estadio de Valencia una pancarta que grite "Cartagena Provincia" a los cuatro vientos. Pues bien, oye. Cuando se te ocurre llevar una bandera de España al Camp Nou eso no es libertad de expresión. No. Es provocar, según la chusma pijo-progre. Fantástico, ¿verdad?

¿Que quieres más? La Horda Borrega concentrándose a pie de calle justo delante del padre de Leopoldo López (no vamos a explicar quién es a estas alturas de la vida) llamándole "asesino" y otras lindezas. La misma Horda Borrega que aplaude a Otegi. La misma Horda Borrega que clama que dar vivas a ETA es libertad de expresión. La misma Horda Borrega que pide la libertad de Andrés Bódalo, que le partió la cara a un edil del PSOE, Juan Ibarra, de Jódar. Le partió la cara, fue a la cárcel por ello y los de la Horda Borrega dicen, olé sus narices, que el pobrecito está secuestrado por el Estado Español. Bódalo agredió en el pasado a una mujer embarazada; las feminazis pertenecientes a la Horda Borrega callan como (introdúzcase la palabra que comienza por P). Una Horda Borrega que es la chusma más despreciable, vil, canalla y rastrera que hay en España. Votantes todos ellos de Podemos e Izquierda Unida, claro.

No se preocupen, el único argumento contra todo esto es "el PP roba más", cosa que ya sabemos todos porque la Gürtel, la Púnica y demás chorizadas nos la sabemos de memoria y que los del PP sean unos chorizos sin pudor alguno no quita que la Horda Borrega apoye todo lo que he dicho antes.

Como Mariano, Albert y Pedro no se pongan de acuerdo para formar un acuerdo de gobierno estable tras las próximas elecciones del 26 de junio, España no va a ser solamente un país de pandereta, sino que tendrá un gobierno de pandereta.

Un gobierno de pandereta presidido por la Horda Borrega que acabará con nuestras libertades y normalizará todos estos actos delictivos y criminales.